Mateo López

septiembre 9th, 2010  |  Published in Artistas, LDT_Bogotá, Mateo López

La obra de Mateo López (Bogotá / Colombia, 1978) implica viaje y réplica. La reproducción deliberada de las inquietas líneas que traza su proceso creativo, proceso que incluye tránsitos físicos y/o mentales. A López se lo ha comparado con figuras nada fijas: con un flaneur (aquel que hace del deambular libre y sensible su arte), con un pintor viajero del siglo XIX, con un artista contemporáneo de carretera. Su quehacer implica una especie de arqueología visual del nomadismo a la que une estrategias y recursos como talleres portátiles, la reproducción a escala 1/1 de su estudio en una galería, diarios, mapas cartográficos, aparejos de anticuario como la cámara lúcida, fotografías, maquetas, dibujo sobre papel, esculturas, objetos; y en ocasiones, su moto o su misma presencia activa en la obra exhibida.

Mateo López piensa con dibujos. Un dibujo que puede también incorporar recursos tecnológicos como ese instrumento óptico con dos siglos de vida que es la cámara lúcida y que aplica mecanismos precedentes y compatibles con la fotografía para lograr calcos fieles. Un dibujo que intercambia también con la cámara fotográfica sus fines descriptivos y de maquetación de la experiencia.

Su obra reflexiona sobre su propio oficio. Propone una bitácora de impresiones de cómo se orienta, desplaza y construye su creación artística. Muestra el proceso. En “Adentro y en medio” (2006) duplicó a tamaño real, con papel y cartón dibujados, los objetos de su taller dentro de la galería bogotana Casas Riegner, y trabajó en el sitio, durante la temporada de exposición, exhibiéndose mientras iba haciendo esta suerte de traducción de su lugar de trabajo a ese lenguaje artístico que privilegia: “El dibujo es espontáneo, es algo inmediato, se parece mucho a cómo suceden las cosas. Antes que una técnica es una idea insinuada”. Así dice.

En 2007 desarrolló “Diario de motocicleta”, registro de un viaje artístico que cubría la distancia entre Bogotá, Cali y Medellín en una Vespa que lo acompaña desde los 15 años. Fueron 2.153 kilómetros de camino en los que iba provisto con lo que interpreta como “arquitectura móvil” y que llamó “Taller portátil # 25″: dos mudas de ropa, pinceles, lápices, cuadernos de dibujo, libretas de apuntes, cámara fotográfica y cámara lúcida. En este proyecto da cuenta de lugares y objetos encontrados que funcionan como trazas o pistas del devenir cursado por López. Se apunta que el suyo es un arte reflejo de sus propias estrategias y de su mundo en tránsito, una agenda de viajes en gestación.

“Deriva” (2009) también es un diario de viaje. Ha comprendido la publicación de un libro de artista presentado en la Trienal Poli/Gráfica de San Juan de Puerto Rico y una instalación presentada en el MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de León en la que replanteó esa experiencia editorial. La obra supone un pensamiento, un análisis abierto –artístico – de su proceso. Emplea todo el material empleado para ese proyecto impreso de la trienal: maquetas, objetos, referencias bibliográficas, citas, fotografías. Así descontextualiza y recontextualiza –traslada y reinterpreta–  la experiencia.

Mateo López es licenciado en Artes Plásticas (Universidad de Los Andes-Bogotá) y en Arquitectura (Pontificia Universidad Javeriana-Bogotá). Ha participado en muestras colectivas internacionales como Doméstico’08 (Madrid) o Viajes (Instituto Cervantes de Madrid, 2008); la IX Bienal Internacional de Cuenca (Ecuador, 2007); y Procesos de Intercambio y Conversión en la Academia Superior de Artes de Bogotá (2006). Ha adelantado proyectos curatoriales como Cuadernos Azules o Ideografismos (Universidad de Los Andes-Bogotá). Fue premiado en la IV Muestra Universitaria de Artes Plásticas del Instituto Distrital de Cultura y Turismo de Bogotá en 2003.

El Palacio de Papel. Instalación (Dibujos y Objetos)©Mateo López, 2010

Dibujo de una semana. Tinta sobre papel©Mateo López, 2008

Diario de motocicleta. Vista de la exposición en la Galería Casas Riegner ©Mateo López, 2007